Profesorado en Educación Especial, con orientación en Discapacidad Intelectual

Profesorado en Educación Especial, con orientación en Discapacidad Intelectual

Primer año (cerrado)

Diseño Curricular.

Profesores por área curricular.

Segundo año (cerrado)

Diseño Curricular.

Profesores por área curricular.

Tercer año (cerrado)

Diseño Curricular.

Profesores por área curricular.

Cuarto año

Diseño Curricular.

Profesores por área curricular.

 

Correlatividades

Correlatividades.

 

Perfil del Egresado

El docente, como profesional de la enseñanza, es interpelado a asumir el carácter ético-político y sociocultural de su profesión. En su formación básica, tiene que reconocer que existen individuos y grupos que son diferentes entre sí, pero que poseen los mismos derechos. Ello supone, entonces,  reconocer a quién va a enseñar, teniendo en cuenta las propias características subjetivas, así como  los contextos socioculturales, ambientales en los cuales ese sujeto se constituye y conocer cómo enseñarlo, hasta el desafío de crear ese “cómo hacerlo”.

El maestro de Educación Especial es un docente, es un enseñante. Como enseñante todo maestro se encuentra experimentando una serie de tensiones entre:

  • la idea de “enseñanza” entendida como mera transmisión y la noción de enseñanza como proceso de reconstrucción cultural y de la propia transmisión. En este sentido, la transmisión es un contacto con una herencia cultural,  una experiencia de un acto en común de habilitación del otro para resignificar lo recibido;
  • la idea de la “enseñanza” referenciada exclusivamente en el docente y la noción de múltiples espacios, circunstancias y sujetos referenciales que influyen en el proceso de aprendizaje, por lo cual no existe linealidad entre ambos procesos;

Estas tensiones, en el caso específico del docente de Educación especial,  ponen en diálogo:

  • El lugar de enseñante con antiguas funciones adjudicadas al maestro de educación especial  como “terapeuta o rehabilitador”.
  • El lugar de enseñante y la relación con  saberes generados  en otros ámbitos (médicos, psicológico, comunitario, tecnológicos) que  modifican a través del tiempo las concepciones y los abordajes de las personas con discapacidad.
  • El lugar específico como profesional que enseña  y el lugar de profesionales externos a la institución escolar  que asumen   otros roles y tareas necesarias en la atención de las  personas con discapacidad.

El lugar de enseñante que valora los progresos  individuales de los alumnos, y la demanda social y ética del propio sistema educativo acerca de la acreditación de saberes.

A la sobrecarga y el malestar en los docentes debido a la persistencia de esas concepciones dominantes de la enseñanza, se suma la idea frecuentemente naturalizada y escolarizada de los saberes a ser enseñados. Esta situación requiere una resignificación del trabajo del maestro como enseñante en el sentido de una deconstrucción de los saberes disciplinares y socialmente significativos.